Puntos de vista
18 sep 2010 2 comentarios
in canal bussi Etiquetas: bueno y malo, cambios, deseos, movimiento, preguntas, realidades
Muy buenos días:
“Un mundo nuevo no es más que un nuevo modo de pensar”
(William C. Willian)
Pues sí, quizá tenga razón. Es más, probablemente la tenga. Pero a quien nos pilla ya algo quemados y sin ganas de milongas, eso de hacer otro esfuerzo para readaptar la mente, nos da una pereza…
A veces las cosas salen bien, otras salen mal. Es una lástima que no siempre salgan bien, pero así es (a mí me fastidia muchísimo que después de algo bueno, venga algo que amargue. Me recuerda el permanente movimiento del mundo y el paso de tiempo, que no se detiene, y nosotros tenemos que dormir sobre un planeta que no para… no puedo dormir sobre algo que está en marcha).
Quizá sea cuestión de ver el calibre de los hechos. Tal vez lo malo no sea tan malo, como bueno es lo bueno. Entonces no hay razón para deprimirse. Pero ¿porqué no puede haber instantes de gloria más a menudo? Algo donde todo sea perfecto, donde lo que queremos y lo que ocurre, se encuentran por fin (Sí, A., me has hecho pensar).
Y pensando, pensando, les dejo que saquen sus propias conclusiones.
Buenos días.

Expedición al infierno 1
25 ago 2010 Dejar un comentario
in Se encuentra bien: está narrando Etiquetas: cambios, expedición, infierno, paisaje, tiempo, viaje
Hola.
Te escribo para contarte mis primeros pasos en el infierno.
Sé que no has querido venir porque este no era tu viaje, o eso dices. Sé que a lo lejos, aún estás dudando si venir o no. No importa, sabes que puedes unirte a la expedición cuando así lo desees. No hará falta ni que me llames, porque yo sabré que vienes. Ya lo verás.
¿Y cómo lo sabré? Es difícil de explicar, pero lo tendré claro. Aquí no hay arriba ni abajo, ni antes ni después. El tiempo no corre como en nuestro entorno habitual. Aquí baila a su antojo y no he visto ni un solo reloj en todo el camino. Te hablé de unos árboles que no había visto nunca antes, tras el gran interrogante de la entrada. No te lo vas a creer, pero acercándome, descubrí que me eran extraños a primera vista, porque están hechos de cristal. No es la única maravilla que hay por aquí. La vista te engaña. Bueno, la vista no. Quien engaña es el propio paisaje, que cambia constantemente. De repente frente a tí se extiende una llanura reseca, y al paso siguiente, hay una profunda vegetación, húmeda, oscura y protectora. Después de unos metros, muta en arena multicolor, como en aquel libro que no tenía fin. A veces me canso, lo reconozco. A veces, quisiera que fuera de noche más rato y poder dormir sobre un suelo estable que no fuera otro a cada momento. Pero esto es el infierno…
Lo habitan seres silenciosos. Bueno, silenciosos en apariencia. Cuando me ven, se quedan muy quietos, como conteniendo la respiración. Si los miro fijamente, se asustan y se esconden. Pero a veces, bastantes veces, no tengo ninguno a la vista, y los oigo gritar, hablar, reír, cantar, pelearse… hablan una lengua que no conozco. Pero si algo sé es que todas las lenguas, poseen entonación, y esta te permite averiguar en qué estado de ánimo se encuentra el emisor. Su característica más curiosa, es que siempre van solos. Se cruzan, interaccionan un poco y luego se van cada uno por su lado. He intentado comunicarme. Pero no me entienden. Se me quedan mirando como horrorizados y luego huyen. He desistido ya de cualquier intento. Bastante tengo con defenderme aquí de los precipicios que surgen a tus pies cuando unos segundos antes, había una montaña.
No hay ni sol ni luna. El viento a veces está, a veces no. Sólo hay claridad u oscuridad. Y no se alterna. A ratos está oscuro, a ratos no. Eso también agota. Cuando me canso mucho, calculo según mi propio concepto del tiempo, cuánto rato he estado andando y descubriendo, y me quedo quieta en el sitio, sentada en el suelo. Aunque siempre hay que estar alerta, no vaya a ser que se abra un volcán debajo de mí, o surja un lago repentinamente.
Hay un edificio a lo lejos. En realidad, lleva en el mismo punto desde que lo avisté por primera vez, al poco de entrar aquí. Es curioso… no se mueve. Por mucho que me acerque, siempre está a la misma distancia de mí. Mmmm…. creo que es una prueba. El entorno me está retando y yo tengo que ser lista. Sé que debo llegar allí para poder avanzar efectivamente. A veces, ando una recta larguísima que parte de un claro en un bosquecillo, y me doy la vuelta para medir la distancia recorrida. Cuando me giro para continuar, el claro está de nuevo frente a mí. No me fatiga porque sé que es normal aquí. Y si miro hacia adelante, ese edificio está allí, esperándome y creo que burlándose de mí.
Tengo que entrar para ver qué hay ahí.
Bueno, debo irme. Sé que me escuchas. Sé que sigues en la puerta, dudando si cruzar el gran itnerrogante. No tengas prisa. Tómate tu tiempo. Y si decides no entrar, no pasa nada. Cuando llegues, yo te estaré esperando para ayudarte a cruzar riachuelos y mares. Y no te dejaré caer. Ayer me caí yo y me hice una herida en cada mano. Pero como no hay tiempo, desaparecieron como si me hubiera herido mañana, siendo hoy. Lo malo es que tal vez, vuelvan a aparecer de repente…
Voy a ver si alcanzo a entrar en el edificio y te contaré cómo es. Si te gusta, ven.

NO CAMBIES NUNCA
16 mar 2009 Dejar un comentario
in el primer capítulo Etiquetas: aficiones, amantes, amigos, amor, anular, bosque, café, cambiar, cambios, compañeros, comprensión, defectos, descubrir, destruír, empatía, espejo, familia, forma de vestir, gustos, ideas, manías, naturaleza humana, temperamento, utopía
Buenas tardes. Hoy desde Canal Bussi, les ofrecemos una cita con todas las de la ley, sacada de un azucarillo obtenido no en Casa Pepe, sino en un bar cercano, en el cual no suelo recalar, pero un día es un día. (Por cierto, después de tanto café, voy a tener que ir pensando en vigilar la tensión arterial, ya que tengo un pulso de neurocirujano ciertamente preocupante…)
“La mejor forma de convivir con la persona amada, es no intentar cambiarla”
Autor no recordado (¿efecto secundario del café o simplemente temperamento personal?)
Bueno, a ver… que esto tiene miga…
Yo esto lo aplicaría tanto a las personas que amamos en plan romántico, familia, amigos, amantes, compañeros… da igual. Esto me lleva a enlazar con la palabra favorita de muchos psicólogos, que es EMPATÍA. Estoy segura de que todos ustedes saben lo que es la empatía, pero por si alguien lo desconoce, pongo la definición de la RAE, que una ayudita profesional, nunca viene mal a la elaboración de éstas ideas que me resbalan por la circunvalaciones cerebrales con más o menos fortuna.
empatía.
1. f. Identificación mental y afectiva de un sujeto con el estado de ánimo de otro.
En efecto, ahí estamos. No quiere eso decir, que tengamos que tragar con todo, ni siquiera ser empáticos todo el tiempo, porque si uno se molesta en ser empático siempre ¿para qué va a esforzarse el otro?. Todos tenemos derecho a ser comprendidos y más si es por alguien que nos quiere, porque si alguien nos quiere, nos quiere como somos. El que desea el cambio simplemente por comodidad, no nos quiere, quiere una imagen suya, y para eso, que se compre un espejo. O un bosque, y que se pierda.
Evidentemente, a la empatía, se le oponen los defectos o manías, que puedan ser perniciosos para la persona propietaria, y para los que aman. Poniéndonos en un caso extremo, y trágico, si alguien ama a un drogadicto de su entorno, no valdrán las empatías, o como mucho, servirán de base para un cambio radical y deseable. Pero el fin último, será un esperado y desado cambio, que sin duda beneficiará a todas las partes.
La cita propuesta, sin duda alguna se refiere al terreno amoroso. (Y yo añado a todos los expuestos anteriormente). Creo que se refiere a la forma de ser de cada uno, de pensar, de actuar, aficiones, ideas, forma de vestir, gustos, etc…
En la diversidad está el gusto. Siempre es más emocionante descubrir poco a poco a una persona, que ha sido capaz de engancharte por algo que te gusta de él/ella y disfrutar de la diversidad, que caer en la tentación egoísta de moldearlo a tu imagen y semejanza, negando todo lo que es, para convertirla en todo lo que tú quieres que sea. Y curiosamente, debido a ésta extraña naturaleza humana, cuando alguien consigue anular al otro, además de destruír a la persona, ya objeto, encima perdemos cualquier interés, incluso aquel que nos despertó la primera vez que conocimos.
Lo bonito que sería vivir en paz, y la de conversaciones interesantes que dan dos puntos de vista distintos, hablando desde la igualdad… ah, utopía…
Les dejamos con la reflexión de hoy. Me hubiera encantado sacarle más jugo, pero para eso, les espero en Canal Bussi, para que, si les apetece, me dejen sus impresiones.
Volvemos en breve con más y mejores citas.
Buenas tardes.

EL EFECTO MARIPOSA O PORQUÉ LA TOMARON CON LA DICHOSA MARIPOSA
26 feb 2009 Dejar un comentario
in canal bussi Etiquetas: cambios, china, efecto mariposa, sistemas dinámicos, teoría del caos, tifones
Buenos días, queridos amigos. Una cita más en nuestro rincón de la reflexión más o menos diario. (Espero que éstos ridículos encabezamientos los estén leyendo con su correspondiente cantidad de sorna, porque a palo seco quedan como que bastante repipis, ji ji)
Y hoy tenemos como colaborador especial a igorfernandez un cazacitas para Canal Bussi, nuevo de trinca. Este muchacho (simpático y guapetón, señoras), nos dejó en nuestra anterior edición un comentario con cita incluída, que pasamos a reflejar aquí para poder compartirla con todos ustedes.
“EL VUELO DE UNA MARIPOSA EN EL SUR, PUEDE PROVOCAR UN TORNADO EN EL NORTE”
La primera vez que oí lo del efecto mariposa, creí que no había oído bien. Es algo que nadie se paró a explicarme, pero que con el tiempo (y google) he logrado entender más o menos.
Técnicamente, el efecto mariposa, se engloba dentro de las matemáticas, en la teoría del caos, es decir, el comportamiento impredecible de un sistema dinámico, cuya aleatoriedad depende de unas mínimas condiciones que según varíen o no, hacen que el sistema evolucione de forma distinta. Disculpen, pero es que yo, soy de letras. No puedo ofrecer más datos, ni las ecuaciones en las que los matemáticos se basan para explicar la teoría del caos.
Volvamos a los bichos del campo.
En planos más espirituales, (a veces, no nos engañemos, más complicados de entender que la lógica de las matemáticas) el efecto mariposa, viene a representar la importancia de todo lo pequeño, de todo lo que ocurre y es. Con ésto, enlazamos la frase de ayer “EN CADA GRANO DE ARENA, HAY UN DERRUMBAMIENTO DE MONTAÑA”. Todo importa, todo tiene su causa y su efecto. Y una acción genera otra y ésta, a su vez, otra… y así sucesivamente.
Dicho esto, pensemos muy bien lo que hacemos y decimos, no vaya a ser que liemos la pelota y cada vez se haga más grande y difícil de controlar.
Buenos días, y hasta la próxima entrega.










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