“El valor de las políticas de igualdad” Por Sara Berbel
04 abr 2010 Dejar un comentario
in el primer capítulo Etiquetas: avances, deficiencias, hombres, igualdad, mujeres, políticas de acción positiva, políticas de igualdad, trabajo
“*Directora General d’Igualtat d’Oportunitats en el Treball (Departament de Treball)
La revista The Economist nos sorprendía el mes pasado con la imagen en portada de una mujer que exclamaba “We did it!” (Lo hemos hecho!). El subtitular era más explícito: “Lo que sucede cuando las mujeres son la mitad de la fuerza de trabajo”. De acuerdo con la publicación económica, en pocos meses en los paises occidentales las mujeres llegarán a ser la mitad de las personas trabajadoras. Se trata, sin duda, de una de las mayores revoluciones de nuestra historia, una revolución silenciosa, eso sí, y extremadamente pacífica. Esta es una cara de la moneda: el gran paso que supone para nuestro mundo que las mujeres puedan optar a un trabajo y tener independencia económica. La otra cara nos la proporciona el último estudio del Centro de Estudios y Opinión en relación a las diferencias entre hombres y mujeres presentado por la presidenta del Instituto Catalán de las Mujeres, Marta Selva, destacando la exigencia de reconocimiento e igualdad que todavía las mujeres (y muchos hombres) hacen a sus gobiernos y a la sociedad en general. En torno a un 60% de la población catalana opina que las diferencias en el trabajo, en el ámbito social y en el hogar son todavía grandes. Se manifiestan, por tanto, las dos caras de una misma moneda: las deficiencias que aún arrastra nuestra sociedad para conseguir el pleno reconocimiento de las mujeres y, al mismo tiempo, los grandes avances que en este sentido se han producido.
Podemos sentir orgullo como país del resultado del esfuerzo colectivo en dotar de derechos a quienes, por historia o tradición, no los disfrutaban en su totalidad. El excelente nivel educativo de las niñas y jóvenes, su clara apuesta de futuro por la formación en todos los estadios, la presencia de mujeres en la política y en la empresa, las aportaciones de las científicas y las tecnólogas a la nueva sociedad del conocimiento, la interesante vida literaria y artística femenina cada vez más visible: todo ello configura una sociedad diferente, más plural, más rica y con más posibilidades de éxito.
A pesar de tales incuestionables avances, existen todavía resistencias a las políticas de igualdad. Algunas provienen de los sectores que no desean esa revolución silenciosa que representa la presencia de las mujeres en todos los ámbitos sociales. El miedo a la pérdida de poder y al obligado seísmo que se produce en el estatus quo conduce a algunos a intentar frenarlas o desprestigiarlas. En otros casos, el temor es más ambiguo, y puede prevenir de las mismas mujeres ante una posible pérdida de identidad. Sin embargo, la igualdad no persigue en absoluto la homogeneidad entre los seres humanos ni una identificación entre hombres y mujeres. No se trata de que las mujeres “sean como los hombres”, seres miméticos de un supuesto modelo masculino. Por el contrario, las políticas de igualdad defienden que debería existir una equiparación entre todas las personas, independientemente de su sexo y de sus características personales. Otorgan libertad a la expresión de la propia personalidad, ya que existe gran diversidad entre los hombres, al igual, por más que la tradición lo haya negado, que entre las mujeres. Por ello, las políticas de acción positiva significan siempre, y así hemos podido comprobarlo en las últimas décadas, un paso adelante en el grado de autonomía de las mujeres, en su capacidad de decidir su trayectoria vital, en definitiva, en su libertad personal. Es posible que algunas personas sientan temor ante un futuro que se aleja de los parámetros y estereotipos conocidos pues, como decía la ilustre filósofa María Zambrano “sólo la libertad, cuando se acerca, hace visible la esclavitud” pero años de progreso democrático nos han mostrado que vale más arriesgar para ser libres que retroceder por miedo a lo desconocido.
Estudios rigurosos no dejan lugar a dudas respecto a que los equipos mixtos son los que mejor funcionan en las escuelas, en los centros de investigación, en los partidos políticos y en las empresas. Datos objetivos nos muestran cada día mejoras económicas y sociales en aquellas empresas que practican la igualdad de oportunidades y facilitan a mujeres y hombres la compatibilidad entre la vida personal y la laboral. Reducen el absentismo hasta un 30%, disminuyen los riesgos psicosociales, incrementan hasta un 20% su productividad y, además aumentan enormemente la satisfacción de las personas trabajadoras. Por eso, desde el Govern de la Generalitat apostamos por las políticas de igualdad y el valor que suponen en su doble acepción: porque son profundamente valientes e intrínsecamente valiosas.
Fuente: El Punt”
Se puede decir más alto, pero no más claro.
Más en: http://www.mujeresenred.net/

El error de las recetas económicas liberales.
17 ago 2009 1 comentario
in el primer capítulo Etiquetas: contratos fijos, crisis económica, desempleo, empleo, empleo precario, flexiseguridad, jóvenes, miedo, mujeres, neoliberalismo, patronales, precariedad laboral, recesión, sindicatos, trabajadores
Vicenç Navarro – El Plural
Un argumento que economistas y pensadores liberales próximos al mundo empresarial y financiero del país han dado para explicar el elevado desempleo en España ha sido que la testarudez de los sindicatos en su defensa de los intereses de los trabajadores con contratos fijos ha causado el elevado desempleo de los trabajadores con contratos temporales.
Según tales autores, los sindicatos son excesivamente fuertes en España y tienen una excesiva influencia sobre el gobierno socialista español, el cual –según tales autores- no tiene el coraje político de hacer las reformas necesarias en el mercado laboral, facilitando el despido de los trabajadores, a fin de que los empresarios puedan contratar a nuevos trabajadores, sin temor a que una vez contratados tengan que mantenerles en su plantilla para siempre.
Según tales voces, la mejor manera de estimular la creación de empleo es bajar el coste del despido de los trabajadores fijos pudiendo despedirles más fácilmente. El empresario contratará a más trabajadores si es consciente de que puede despedirlos más fácilmente. De esta teoría se deriva que el empecinamiento de los sindicatos en defender a los trabajadores con contratos fijos (la mayoría de los cuales protegen a los hombres de edad madura) haga difícil contratar a gente joven y mujeres. Esta explicación aparece constantemente en la prensa diaria. Muchos artículos aparecen una y otra vez haciendo referencia al hecho que la defensa por parte de los sindicatos de los insiders (en inglés, los que están dentro del mercado de trabajo) es responsable de la situación de los outsiders (los que no consiguen trabajo). Durante los últimos meses, la población ha estado bombardeada con artículos subrayando que los representantes de los trabajadores –los sindicatos- son los auténticos responsables del elevado desempleo en España.
El gran poder del mundo empresarial en España (y consiguiente poder mediático del pensamiento liberal en los medios de información y persuasión) determina que esta explicación haya alcanzado la categoría de dogma en nuestro país. El problema que tal dogma tiene, sin embargo, es que como todo dogma se reproduce a base de fe y no a base de evidencia. Valga subrayar que tal dogma se ha promovida por los medios liberales cada vez que el desempleo en España se ha incrementado. Se utilizó en los años ochenta, se volvió a utilizar en los años noventa y ahora se utiliza de nuevo en la primera década del siglo XXI. Tal dogma ha sido el determinante de que haya habido nada menos que cuatro reformas del mercado del trabajo desde que tenemos democracia en España.
¿Dónde está la evidencia?
El apoyo intelectual a tal creencia es la evidencia que -según tales autores- presenta EE.UU., supuestamente el país más liberal de la OCDE (el club de países más ricos del mundo). En EE.UU. se puede despedir al trabajador muy fácilmente, lo que explica –según ellos- que el desempleo en EE.UU. sea menor que en España y que en el promedio de los países de la UE-15. Es más, el hecho de que EE.UU. probablemente salga antes de la Gran Recesión que España y la Unión Europea, se debe –según tales autores- a la mayor facilidad de los empresarios estadounidenses de poder despedir a sus trabajadores.
Los datos (los testarudos datos, como diría mi maestro, Gunnar Myrdal) sin embargo, no avalan tales tesis. En primer lugar, España ha tenido cuatro reformas laborales, todas ellas encaminadas a desregular el mercado de trabajo, sin que ello se haya traducido en la disminución de la tasa del desempleo en momentos de recesión. Independientemente de los méritos o desméritos de tales reformas, el hecho es que su impacto en la variación de las tasas del desempleo, durante los momentos de recesión en el ciclo económico, ha sido muy reducido.
La segunda observación que merece hacerse es el cambio adoptado por el Secretariado de Empleo de la OCDE que en su día promovió la desregulación de los mercados de trabajo como la medida más eficaz para crear empleo y disminuir el desempleo (ver The New OECD Job Study. Facts, Análisis and Strategies.1994) El fracaso de tales medidas (para alcanzar aquellos objetivos) hizo que tal Secretariado reconociera más tarde que no había relación entre el grado de regulación de un mercado de trabajo y la tasa de desempleo del país (ver The New OECD Job Study. 2006). En realidad, algunos de los países con mercados de trabajo más regulados, como los escandinavos, han tenido el desempleo más bajo de la OCDE.
La tercera observación que debe subrayarse es que EE.UU., el país modelo para los pensadores liberales, tiene un desempleo mucho mayor entre los jóvenes y entre las mujeres que entre los varones de edad madura, y ello a pesar de ser un mercado de trabajo muy desregulado. La diferencia entre las tasas de desempleo de los jóvenes y la de los adultos no es muy distinta a la existente en los países de la UE, incluyendo España. Hoy, en EE.UU., las tasas de desempleo entre los jóvenes (tanto el grupo de 19 a 24 años, como el de 24 a 34 años) es casi el triple y el doble, respectivamente, de la tasa de desempleo de los varones adultos de 35 a 55 años.
Tal diferencial en la tasa de desempleo entre jóvenes y adultos es incluso mayor (cinco veces mayor) cuando se compara la tasa de desempleo de los trabajadores jóvenes afroamericanos con la de los varones adultos blancos. Tal diferencial en las tasas de desempleo entre hombres y mujeres es menor que el existente entre jóvenes y adultos, situación que tiene poco que ver con la desregulación del mercado de trabajo. La causa del menor diferencial en la tasa de desempleo entre varones y mujeres se debe a la mayor destrucción de empleo en la manufactura (donde los varones son la mayoría) que en los servicios (donde las mujeres son la mayoría).
Porqué EE.UU. saldrá de la gran recesión antes que España y la UE
Una cuarta observación que debe destacarse es que la probable recuperación económica más rápida de EE.UU. versus la europea y española tiene poco que ver con la mayor desregulación de los mercados de trabajo estadounidenses. La causa de la más rápida recuperación en aquel continente radica, primordialmente, en que la inversión pública del gobierno federal de EE.UU. en su estímulo económico es más del doble (en términos porcentuales sobre el PIB) que el que ha ocurrido en España y mucho mayor que en la UE-15. Es un indicador de incoherencia que la mayoría de los pensadores liberales (que atribuyen el desempleo a las supuestas rigideces del mercado laboral) se hayan opuesto al crecimiento del gasto público para estimular la economía. Que el empresariado contrate, o no, más trabajadores depende primordialmente de sus expectativas en cuanto a la demanda de sus productos. Cuando esta demanda es muy escasa (en parte debido a la reducción de la masa salarial, que los liberales incluso quieren reducir más), entones el sector público tiene que expandir su gasto público para estimular tal demanda. Allí está el meollo de la cuestión. Las derechas en España, y sus portavoces liberales, son responsables del retraso en la recuperación española al oponerse a un mayor estímulo económico, sustituyéndolo por propuestas de desregulación del mercado de trabajo y de reducción de los salarios (que empeorarán todavía más la situación de elevado desempleo).
Una última observación. Se ha puesto de moda entre algunos economistas liberales hablar de flexiseguridad. Pero parece que no entienden lo que es y de donde deriva. La necesaria flexibilidad laboral que requiere cualquier economía para ser eficiente no puede conseguirse a base de desregular más y más el mercado de trabajo aumentando así la inseguridad de los trabajadores (el 63% de trabajadores con contrato fijo tiene temor a perder su puesto de trabajo en España). La flexibilidad laboral se consigue a base de aumentar la seguridad del trabajador, tal como han hecho los países de mayor tradición socialdemócrata del norte de Europa, (con sindicatos fuertes y con muchos años de gobierno de izquierdas).
Tales países tienen estados de bienestar altamente desarrollados con un gasto público social mucho, mucho más elevado que España. Ellos están a la cabeza y nosotros estamos a la cola de la Europa Social. Seguridad implica, no sólo programas de formación profesional, sino también servicios, transferencias y apoyo al trabajador y a su familia en momentos de transición y movilidad laboral. Esto es lo que no entienden o no desean entender los pensadores liberales, pues son ellos los que se han opuesto y son responsables del escaso desarrollo social de España.
El liberalismo (que aparece, al menos hasta hace poco, también en los equipos económicos de los gobiernos de centroizquierda) ha hecho mucho daño al mercado de trabajo y a la economía española. En realidad, su gran visibilidad mediática se debe, no a la fortaleza de sus argumentos (que son muy débiles), sino a las enormes cajas de resonancia que el capital financiero y empresarial les ofrece.
El mejor ejemplo de lo que digo es que soy consciente que un artículo como el que firmo tendría poca cabida en los medios de mayor difusión del país, medios que se caracterizan por su escasísima diversidad ideológica. A lo máximo que llegan es a publicar artículos de Paul Krugman o Stiglitz, sin nunca dar cabida, sin embargo, en sus páginas a los economistas críticos del dogma liberal que existen en nuestro país. Por favor, si encuentra este artículo interesante distribúyalo lo máximo posible.
http://www.kaosenlared.net/noticia/error-recetas-economicas-liberales
El día a día de muchas mujeres
25 jun 2009 Dejar un comentario
in el primer capítulo Etiquetas: dificultades, estrés, feminismo, maternidad, mujer, mujeres, segunda jornada, techo de cristal, tercera jornada, trabajo, vida laboral
Jijijiiji… éste es un mail que me mandaron hace poco. Sé que es un poco extremo, pero real como la vida misma… Dedicado a todas las mujeres con sentido del humor.
Liliana se despertó a las seis, preparó a los chicos, los
llevó a la escuela y volvió a casa con tiempo para darle un beso
burocrático a Arturo, su marido, y de cambiar cheques, cosas
habituales y reclamos.
Hizo una rápida compra en el supermercado, peleó con la
mucama que le había manchado el vestido de seda, salió apurada,
como siempre; le pusieron una multa por estar conduciendo con el
celular en la oreja y una advertencia por estacionar en lugar
prohibido, mientras iba un minuto a sacar dinero del cajero
automático.
En el camino al trabajo, golpeaba ansiosamente el volante,
en un
congestionamiento monstruo, y pensaba cuándo podría
pintarse la uñas y hacerse la tintura en el pelo antes de
transformarse en una mujer canosa.
Llegando al escritorio, casi fue atropellada por una mina
escultural que era la nueva contratada por la empresa para el
cargo que ella,
Liliana, hizo de todo para conseguir, pero que, a
pesar del currículum excelente y de sus años de experiencia y
dedicación, no pudo lograr.
Pensó si un buen lomo daba puntos, pero al rato se olvidó
de la mina porque en medio de una reunión llamaron del colegio de
Clarita, su hija menor, diciendo que ella estaba con dolor de
oído y fiebre.
Intentó, en vano, encontrar a su marido y, como no pudo,
resolvió ir ella misma al colegio, después de encontrarse con un
nuevo cliente,
que mostró ser un neurótico, aburrido, desconfiado con
quien tendría que lidiar los
próximos meses.
Salió ansiosa y encontró su auto con una goma pinchada.
Pensó en todo lo que todavía tenía por hacer antes de
cerrar los ojos y soñar con un mundo mejor.
Dejó el auto, tomó un taxi y fue por las criaturas.
Cuando llegó a casa, descubrió que se había dejado el
maldito portafolio con todo lo que necesitaba leer para el día
siguiente.
Llamó al celular de su marido con la esperanza de que él
pudiese ir a buscar
los papeles a la empresa, pero la mierda
seguía fuera del área.
Consiguió, después de varias llamadas, que un motoquero le trajese
los malditos documentos.
Tomó un baño de mierda, le dio de comer a los chicos, hizo
los deberes de porquería con los dispersos, y acostó a los
monstruos.
Arturo llegó cruzadísimo de una reunión, reclamando de
todo.
Comieron en silencio.
En la cama ella leyó la mitad de los documentos y comenzó a
cabecear de sueño. Arturo se despertó con una erección y
queriendo juguetear.
Como esos momentos eran cada vez más escasos en su
matrimonio, ella decidió hacer un último esfuerzo y transar.
Hicieron algo medio rápido, medio más o menos, y, cuando
estaba casi durmiéndose de nuevo, sintió una palmadita en su
traste con el siguiente comentario:
Estás teniendo un culito blando, Lili…deja la
haraganería y empezá a cuidarte…
Liliana miró una pantalla de metal y se imaginó golpeando
la cabeza de Arturo hasta ver sus sesos desparramados por la
almohada!
Después se vio saltando sobre el tórax de él hasta
fracturar todas sus costillas! Con un alicate de uñas
arrancándole uno a uno todos sus dientes y después dándole una patada brutal
en las bolas, que hacía volar espermatozoides para todos lados!
En seguida usó la técnica que aprendió en un libro de
autoayuda: cómo controlar las emociones negativas.
Respiró tres veces profundamente,
mentalizando el color
azul, y reflexionó.
No iba a valer la pena, no estábamos en EEUU, no
conseguiría una abogada feminista carísima que hiciese su defensa
alegando que asesinó a su marido ciega de tensión premenstrual…
Resolvió actuar con sabiduría.
Al día siguiente, no llevó a los chicos al colegio, no hizo
la compra rápida del super, ni peleó con la mucama.
Fue a un gimnasio y se mató dos horas.
De allí fue a la peluquería para teñirse de pelirroja y se
pintó las uñas de colorado.
Llamó al insoportable nuevo cliente y le dijo todo lo que
pensaba de él, de su mujer y de su proyecto.
Y esperó los resultados de su pésima conducta, haciéndose
un masaje estético que jura eliminar, en diez sesiones, la grasa
localizada.
Mientras se hospedaba en un spa, oyó al marido desesperado
tratando de localizarla por el celular y descubrir por qué ella
había desaparecido.
Pacientemente no atendió.
Y, como la venganza es un plato que se come frío, le dejó
un mensaje lacónico en la casilla de mensajes.
-El culo todavía está blando. Volveré cuando se haya
endurecido.
Un beso de la haragana…
(Sacado del libro: Este sexo el femenino /Patrícia Travassos).
Hasta la victoria siempre
26 mar 2009 1 comentario
in canal bussi Etiquetas: Che Guevara, combativo, feminismo, feminista, Franz Kafka, injusticia, Moyra Davey, mujeres, radicalidad, rendición, solidaridad, victoria
Buenas tardes. Hoy, no me voy a enrrollar demasiado con la presentación, porque la frase que les presento hoy, me ha puesto de mala uva.
” EN LA LUCHA ENTRE UNO Y EL MUNDO, HAY QUE ESTAR DE PARTE DEL MUNDO”.
Franz Kafka.
No soy estudiosa de Kafka. No tengo tanto nivel como para ello. Tengo una idea aproximada y seguro, insuficiente acerca de su obra, con lo cual, tal vez, no debería ni opinar sobre ésta cita, más que nada, porque tengo bastante educación como para no opinar sobre las cosas que desconozco. Pero haciendo una excepción, voy a permitirme el lujo, aunque sólo sea una vez. Supongo que por mi tono, habrán adivinado que la frase me repatea los higadillos. Probablemente, a causa de mi desconocimiento acerca de su obra y su pensamiento, me atreva a decir que no estoy de acuerdo, aunque por que estas palabras hayan sido dichas por un célebre escritor, no es un pecado decir que no me molan.
Habrán notado ustedes, si se acercan a mi rinconcito con alguna regularidad, que peco un poco de feminista. No mucho. Soy demasiado moderada como para ser radical, aunque la cabra tira al monte, y si alguien me pregunta, diré que lo soy, aunque las feministas opinen lo contrario. Más que el combativo término “feminista” me gustan más términos referidos a la feminidad un poco más suaves. En fin, que me voy por las ramas.
Todo este rollo sin duda viene influenciado por un estupendo libro que estoy leyendo y el cual, cosas de la vida, me ha amargado la tarde. Si sienten curiosidad, vayan a mi perfil y lo encontrarán con facilidad. Se llama “Maternidad y Creación” y está escrito por una fotógrafa llamada Moyra Davey. El caso es que llevo leyendo toda la tarde cosas que a las mujeres que somos madres nos duelen mucho, relacionadas con el hecho de perder la identidad cuando se tiene un hijo. El mundo ya no te ve como mujer, como humana femenina, como “hembra” si se me permite una expresión tan gráfica. Simplemente eres la mamá de… y eso a las mujeres, nos joroba mucho. No por el hecho de tener un hijo, por el que sin duda daríamos la vida, sino por el hecho de ser tratadas por el resto del mundo (personal médico incluído) como meros recipientes, y después de dar a luz, se nos supone una candidez y un atontamiento tal, que si carecíamos de él antes del parto, vamos a seguir careciendo de él después. Lo sentimos, pero así está la cosa.
Sé que Kafka, no se refería a éste tema en concreto, que mi cabreo se debe a una conjunción de ideas dispares, que han sido asociadas de manera peculiar y personal, gracias a una coyuntura cultural de domingo tarde. Pero así está la cuestión. Uno@, tiene que luchar por lo que cree conveniente. Y desde luego, sin perder la solidaridad (quiero pensar que tal vez la cita iba por ahí, que se refería al no egoísmo para con los de tu especie y las otras especies).
El caso, es que si el mundo es el que está mal, si no nos acopla, ¿porqué no luchar contra él para mejorarlo? ¿Porqué estar de parte de algo si te trata mal o es injusto contigo? Me niego a aceptarlo. Ya es bastante que tengamos que tragar muchas veces con cosas que son dificilísimas de cambiar, como para rendirnos ya del todo. Que no se diga que no lo hemos intentado.
Y para alentar su espíritu combativo, les dejo con una famosísima cita de Ernesto “Che” Guevara que dice:
“HASTA LA VICTORIA SIEMPRE”.
Buenas tardes.

NENA, TÚ VALES MUCHO
16 mar 2009 Dejar un comentario
in el primer capítulo Etiquetas: 8 de marzo, bailarinas, cirugía estética, dia de la mujer trabajadora, moda, mujeres, quirófano, sudadera, sufrimiento, tiranía, uniforme
Buenas noches. Con motivo de la celebración del 8 de marzo, dia internacional de la mujer trabajadora, el Canal Bussi, emite unas cuñas publicitarias con un lema centrado en hacernos un homenaje a las mujeres en general.
Consiste en la foto de una mujer y sobreimpreso, un mensaje, que hoy usaremos como si de una cita se tratase, aunque no sea realmente una.
“Vals més que la teua imatge”
(Vales más que tu imagen)
Me ha hecho pensar.
¿Cómo hemos llegado las mujeres a tal extremo? ¿Cómo nos hemos dejado comer la cabeza de semejante modo? Muchos de ustedes dirán: y no sólo las mujeres. Y tienen razón. Es algo que nos afecta a todos, sin distinción de sexo.
Esta tarde, iba yo por el centro de la ciudad, y como todo escritor que se precie, no pierdo detalle de la gente y lo que ocurre alrededor, con el objetivo inconsciente de poder sacar jugo, para luego usar en un texto, o enlazar con una idea, o activar la inspiración. Me he fijado, como otras muchas veces, en el aspecto de la gente, que es lo que a primera vista puedes cazar. Esto nos lleva a pensar, que la pinta que uno hace, es lo que primero ve todo el mundo, y consiguientemente, nuestra carta de presentación. Pero, ah, no se equivoquen… servidora aprendió hace mucho ya, a no juzgar al libro por las tapas. De todas formas, no puedo evitar el pensar que es cierto, estamos tiranizados por la imagen.
Me he fijado en una chica con un aspecto estupendo. Pero total y absolutamente vulgar por lo común del mismo. Iba vestida y peinada como cientos de chicas visten este invierno en éste país: pantalón vaquero pitillo, bailarinas, sudadera con capucha, muy ajustada, y flequillo tipo telón de teatro de ópera. Una más… sí, eso es lo que se me viene a la cabeza… una más.
Yo, como todas ( y quien diga lo contrario miente), me he sentido tiranizada por la imagen y la moda. Aunque por mis características personales he seguido modas minoritarias, modas eran sin duda. Todo lo que el bolsillo se podía permitir, o lo que mi madre diera como bueno, cuando el control parental para salir vestida de una determinada forma a la calle, era necesario para traspasar el umbral de la puerta. El caso es que sea como fuere, siempre he odiado ir uniformada.
Sin embargo ahora, las chicas van todas iguales. De hecho, estoy segura (exagerando por supuesto), que un padre tendría dificultad en reconocer a una hija cuando estuviera mezclada en su grupo de amigas…
En mi grupo de edad, ya se ve de todo: la que se resiste a admitir que ya no es una adolescente, la que parece más maruja de todas, la que marca estilo propio y la que se viste según tenga el día (categoría en la cual me incluyo). Cosa que se agradece, ya que si vistiéramos todas como las adolescentes de hoy, seríamos tan similares como los hombres grises de Momo. Qué espanto…
Saltando del exclusivo tema de la ropa y el peinado, sobrevolaremos de pasada el resto de torturas estéticas, esas que se dan en quirófanos y demás, porque no es plan de escribir una tesis sobre el asunto, porque hay licenciados que sin duda lo hacen mucho mejor que yo, que me limito a reflexionar lo que mis ojos me dejan ver.
Lo que sí que digo, ya para acabar, es que seamos como seamos, vistamos como vistamos, no dejemos de ser nosotros mismos, ni nosotras mismas. Dejemos huella en nuestros semejantes, no por cómo seamos por fuera, sino por lo que llevamos dentro. Recordad:
UN SEGUNDO EN LA MENTE, TODA LA VIDA EN EL CORAZÓN.
Muy buenas noches.











Comentarios recientes