CAER EN LA TENTACIÓN Y LÍBRANOS DEL MAL

 

Muy buenas tardes.

Una vez más, nos encontramos en éste rincón con vocación de servicio público, para meditar y reflexionar sobre alguna cuestión más o menos elevada, que nutra alma y mente, o simplemente distraiga un rato.

Hoy, les traemos a éste modesto lugar una maravillosa cita, de un autor que ya hemos tratado y que nos encanta. Sí, traemos de nuevo una cita del inefable Oscar Wilde, cuyo ingenio sin parangón nos lleva a disfrutar una y otra vez de sus maravillosas perlas de sabiduría. Tenemos que decir, que aquí poseemos un punto borde que nos encanta cultivar, y que el señor Wilde es maestro en éste campo.

Hoy, de la mano de un colaborador de lujo, al cual expreso mi admiración sin tapujo alguno, reflexionamos sobre una frase que el sin par Leo_Bennacker aporta a nuestro rinconcito.

“La mejor forma de evitar una tentación es lanzarse a ella”

Ah, cuánta razón…

Tentaciones hay a patadas todos los días. Unas más grandes, otras más pequeñas. Pero todas tienen algo en común: lo prohibido.

Siempre se ha dicho (y si se ha dicho siempre, por algo será…) que basta prohibir alguna cosa para hacerla atractiva. Tal vez sea una reminiscencia del pecado original, para los creyentes, o un fallo en la psicología inversa, quién sabe. El hecho es que cuando algo está prohibido, se vuelve irremediablemente atractivo a nuestros ojos. Cierto es, que previamente ha tenido que serlo, pues no creo que funcione el hecho de prohibirle comer espinacas a nuestros retoños, a ver si hay suerte y limpian el plato. No, la cosa va más allá. La vecina de arriba, para algunos, saltarse el régimen para otros, saltarse el gimnasio para otras…

No es algo a poner en práctica muy a menudo ya que algo que se hace por costumbre, termina convirtiéndose en fastidio y sinceramente, perdiendo toda la gracia que tuviera. Y tampoco es eso. Lo que sí es seguro, es que si caemos en la tentación, no la evitamos, como apuntaba ya el señor Wilde, ya que son dos cosas antónimas por definición: si te lanzas, no lo evitas. Pero yo opino que él quería decir, que las tentaciones están para caer en ellas, viniendo del hedonismo que padecía, y de su faceta más bohemia. Eso sí, tengan cuidado, porque una cosa es caer en la tentación y otra muy distinta jorobarse salud o destino por hacer la gracia. Es decir, no tomen sal si padecen hipertensión, por mucho que diga esa empanadilla “cómeme”.

En fin, disfruten todo lo que puedan. Y recuerden : “CARPE DIEM, MEMENTO MORI”.

Ya regresaremos al latinajo con un poco más de tiempo. Sean felices.

 

GOLPEAR POR DEBAJO DEL INTELECTO

 

Buenos días. Hoy, bastante prontito, les traemos a su rincón una maravillosa y enjundiosa cita de uno de nuestros autores favoritos: Oscar Wilde. De tan habitual, se le va a quedar la fama de escritor breve, que, aunque inmerecida, ya que es debido a la calidad y extensión de sus obras, por lo que le citamos aquí. En fin, que no creo que se molestara. Incluso sería capaz de sacar alguna cita genial sobre éste párrafo.

“Puedo soportar la fuerza bruta, pero no la absoluta irracionalidad de la razón a secas.Hay algo injusto en su uso. Es como golpearle a uno debajo del intelecto.”

Bueno, bueno… ¿qué me dicen?

En el mundo en el que vivimos (que cada vez se asimila más al de hace unos diez mil años, o por ahí, cuando el hombre amaneció en la Tierra, si es que siquiera me he aproximado a la fecha) no es nada difícil que los conflictos, se acaben resolviendo a hostia limpia. Ya sea de una forma literal, o de la mano de sus primos hermanos: gritos e insultos.

A mí, la cita del señor Wilde, me sugiere quizá, algo menos violento. Más bien me habla del empecinamiento del que se sabe equivocado y no lo reconocería ni bajo tortura, del que intenta imponer su autoridad ejerciendo presión, el que siempre quiere llevar la razón y usa para ello tácticas de antidisturbios…

¿Y dónde queda el diálogo? ¿Dónde queda una exposición clara de razones y peticiones? ¿Es que nadie nunca piensa en el diálogo?

Queridos abusones: El señor Wilde, expone con una claridad cristalina que el uso de este tipo de tácticas, no conduce a otro lado que no sea el sentirse herido y humillado, y si piensan por un momento que voy a ser condescendiente con este comportamiento, la llevan clara, porque cuando a un@ lo golpean por debajo del intelecto, duele bastante, y como humanos que somos, la venganza está servida. Que somos racionales, pero no estamos idiotas.

LA VENGANZA ES UN PLATO QUE SE SIRVE FRIO

Y como tiene que macerarse, sufrirán las consecuencias y no se darán ni cuenta. Es así, y punto. Contra comportamientos abrumadores y represores, tolerancia cero. Nivel diez sobre diez de resentimiento, pero eso sí, cien por cien educados.

Qué le vamos a hacer, cuanto más vieja, más pendeja.

Buenos días, y no se dejen avasallar.

 

PASIÓN O CAPRICHO

 

Hola buenas tardes.

Como prometimos anteriormente, hoy nos ocuparemos de un caballero irlandés, que causó furor en su época, y que por su desparpajo, ingenio y lengua un pelín suelta, se granjeó tantas amistades como enemistades en la estricta Inglaterra Victoriana. La cosa pintaba mal, y como tal acabó, pero le dio tiempo a dejarnos un montón de obras y consecuentemente, un montón de citas. Sin duda, sabrán ya de quién les hablamos: El magnífico, el insuperable, el polémico…. Oscar Wilde.

Por cortesía de Darthpitufina les traemos hoy una cita a la cual le podemos sacar cantidad de jugo. Todo dependerá si poseemos una milésima parte del ingenio de este maestro.

“La única diferencia que existe entre un capricho y una pasión eterna es que el capricho es más duradero.”

Para que confiemos un poco más en el ser humano…

Ah, la pasión… ese torbellino que nos arrastra cuando una actividad nos arrastra hasta los límites de nuestro ser, no queriendo otra cosa más que respirar, beber, vivir, pensar y soñar en aquello que adoramos…

Conociendo un pelín la catadura de este caballero, podemos afirmar sin apenas margen de error, que se estaba refiriendo a la pasión amorosa. Aunque nos vamos a centrar en ello, por no extendernos en demasía, la cita es perfectamente extensible a cualquier otro campo. De hecho, opinamos que más que al objeto adorado, la frase toma su sentido en la volubilidad de la voluntad humana. Por cierto, si buscan su foto, que sepan que la que les escribe, conoce a un chico que se le parece un montón. Va por tí, Antoine.

No perdamos ni por un segundo de vista, la finísima ironía que encierra  la frase. Sin duda, la sociedad londinense en la que se movió, templó con sus costumbres a este Irlandés, que se comportaba como un auténtico inglés. Pero bueno, no levantemos ampollas, que aún hay gente que se pica en según que temas.

¿Capricho o pasión eterna? ni lo uno ni lo otro. Por ahí se afirma que el amor dura cuatro escasísimos años. Que luego, se convierte en otra cosa. Y la ciencia empeñada en hacernos durar más años… ah, el ser humano jugando a ser Dios… (por favor, tomen esta frase única y exclusivamente en su sentido más poético. Este es un rincón en el que se aboga y defiende cualquier adelanto científico que permita aliviar cualquier tipo de sufrimiento humano, animal y vegetal).

Una mirada, un roce, una sonrisa, y la primavera brota en el corazón. Ah, el amor… ¿recordaremos esos ojos que la semana pasada no nos dejaron vivir? Nunca se sabe. “Estoy enamorad@” es una frase tan peligrosa como cuando un benemérito nos dice “oríllese ahí”. La pasión profunda, el mero capricho… en una sociedad de usar y tirar como la que vivimos actualemente, no sería extraño que encontráramos plena vigencia de estas palabras. Aunque tenemos que rebatir al señor Wilde por lo románticos profundos e incurables que somos aquí, rompiendo una lanza en favor del amor si no eterno, tal vez algo más duradero y comprometido.

En fin, aquí les dejamos con la reflexión. Les esperamos en próximas entregas. Reflexionen y hagamos entre todos un mundo mejor.

Buenas tardes.

 

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.