“Sin sueños” Charles Bukowski
01 mar 2011 Dejar un comentario
in el primer capítulo Etiquetas: Charles Bukowski, poema, poesía, sueños
Sin sueños
las camareras de pelo gris
en los cafés por la noche
se rindieron,
y mientras camino por las veredas de la luz
y miro las ventanas
de las casas de las enfermeras
puedo ver que ya no es
con ellas.
veo gente sentada en los bancos de la plaza
y puedo ver por la manera
en que se sientan y miran
que se acabó.
veo gente manejando autos
y veo por la manera en que manejan sus autos
que ni aman ni son
amados
ni consideran el sexo
está todo olvidado
como una vieja película.
veo gente en las tiendas y supermercados
caminando por los pasillos
comprando cosas
y puedo ver por la manera en que
les queda la ropa y por la manera en que
caminan y por sus caras y sus ojos
que no les importa nada
y nada se preocupa
por ellos
puedo ver cien personas por día
que se rindieron
del todo
si voy al hipódromo
o a algún espectáculo deportivo
puedo ver miles
que no sienten nada por nada o
por nadie
y no reciben
ningún sentimiento.
por todas partes veo a aquellos que
no mendigan nada sino
comida, refugio y
ropa, ellos se concentran
en eso,
sin sueños.
no entiendo por qué esa gente no
desaparece
no entiendo por qué esa gente no
expira
por qué las nubes
no los asesinan
o por qué los perros
no los asesinan
o por qué las flores y los niños
no los asesinan,
no entiendo
supongo que ya están asesinados
sin embargo, no puedo acomodarme al
hecho de que existan
porque son
demasiados
cada día
cada noche
hay más de ellos
en los subtes
en los edificios
en los parques
no sienten terror
por no amar
o por no
ser amados.
tantas tantas tantas
de mis criaturas
compañeras.

SUEÑOS EXTRAÑOS Y REINCIDENTES
16 mar 2009 2 comentarios
in el primer capítulo Etiquetas: casas, desconocimiento, descubrimiento, ladrillos, mente humana, oculto, onírico, paredes, sombrío, sueños
De tanto en tanto, me asalta el mismo sueño. O parecido.
No soy muy dada a la interpretación de sueños, ya que pienso que es más difícil acertar el verdadero significado que pueda poseer, que el que le pueda dar. Depende de tantas cosas… de lo que se haya cenado, del ánimo, de las circunstancias que se esté atravesando en ese momento, del nivel de estrés… tanta variable junta, no puede dar un resultado sin un margen de error lo suficientemente grande para ser creíble. Y que nadie agarre el tomaco de Freud, que si no, la cosa se tuerce hacia lindes demasiado manoseados…
Cada cierto tiempo, sueño con una casa. Con el interior de una casa. Es una casa siempre vieja, gastada, y aunque nunca es la misma, siempre me resulta conocida. A la casa, nunca la veo desde fuera. Siempre estoy dentro de ella, recorriendo distintas estancias, viejas y desvencijadas. Y siempre voy tratando de descubrir sus posibilidades. Que si esto lo ponemos así, que si esto asá… y llega el punto común de todos los sueños: en algún momento, descubro una parte oculta de la casa, que a veces conocía o a veces no. A veces, sabía que estaba, pero por diferentes motivos, no me había atrevido o no había sentido la necesidad de entrar. Suelo descubrir lo mismo: más estancias mucho más descuidadas, más llenas de polvo y a veces trastos, pero siempre me veo diciendo: si hacemos esto o aquello, quedará muy bien… Otras veces, la descubro por casualidad. Y siempre, supiera yo o no que esa zona existía, siempre hay una persona más mayor que yo, que conocía su existencia…
La novedad del último sueño, constió en que en una habitación, al entrar, descubro que le falta una pared y que por ahí se puede colar cualquiera. Lo primero que pienso es, claro está en levantar un muro con ladrillos…
Las casas de mis sueños siempre son sombrías y con poca luz, de ventanas viejas de madera por las que se cuela luz del sol. La oscuridad las tiñe de azul, verde o gris, y algunas cortinas blancas cuelgan harapientas. Siempre son húmedas y frías. Pero por algún motivo, me siento con ganas de permanecer allí.
La mente humana es muuuuuy rara…

TODO HACE TRIZAS EL ALMA
16 mar 2009 Dejar un comentario
in canal bussi Etiquetas: aburrimiento, alma, egoísmo, egocentrismo, felicidades, heridas, libro, Lois Griffin, Meg Griffin, sueños, tristeza, trizas, voluntad
“Todo es adrede. Todo hace trizas el alma”
Mario Benedetti.
Envuelvo un libro, y me regala una frase, antes de enterrarlo en papel de regalo y celo. Le pongo un “Felicidades” que no sé a quién irá a parar. Tal vez no lo sea para quien lo reciba. A mi alrededor, todo sigue su curso. Todo parece movido por una extraña maquinaria que tal vez no sea otra que la misma voluntad de los hombres y las mujeres.
Soy egoísta al pensar que todo es asombroso. Yo no soy la medida del mundo. Hay gente capaz de hacer cosas mucho más maravillosas que yo. Pero al maravillarme, porque yo no las sé hacer, a la vez estoy pensando en que nadie sabe hacerlas. Y eso es egoísta. Egocéntrico.
Los minutos se suceden. Los más áridos de pasar, son los que discurren a pleno sol. Lentos y tediosos. Y la tristeza llega, al pensar en el tedio, en el aburrimiento, en la linealidad de la vida… y a la vez deseo que sea así. “Si quieres exprimir la vida tienes que estar dispuesta a mancharte un poco las manos” dice Lois a Meg en una serie de dibujos. Es curioso, de pequeña pensaba que de mayor no debían gustarme los dibujos animados, y aquí estoy, sorbiendo un plato de sopa frente a la tele, empapándome de sus enseñanzas…
Después, por la noche, los sueños, que son el proceso natural que sigue el cerebro para liberarse de experiencias inútiles, de macerar procesos que algún día darán su fruto, de descarga, esos sueños me atormentan. Huyo, soy perseguida por lugares extraños…
Todo hiere, todo hace trizas el alma. ¿Quién tendrá ese libro en sus manos? ¿quién estará leyendo esa frase?










Comentarios recientes